6 jul. 2010

Aaazótame Papiiiito!!!!

Corbatín regresaba a su mansión en su coche blindado escoltado por sus guardaespaldas.
Dos guardas jurados custodiaban el acceso a la finca de Corbatín.
Los sensores de movimiento activaron unos focos de luz en la entrada a la mansión cuando Corbatín se acercó a la puerta para entrar.
Corbatín entró en la casa y se conectaron las alarmas, se soltaron los perros, se accionó el sistema de vallas eléctricas, el vigilante de la torre encendió el cañón de luz, las patrullas rondaron el perímetro de la finca y Corbatín deshizo el nudo de su corbata que tanto le ahogaba.
Corbatín, ya sin corbata, se dió cuenta de que no le quedaba sal para la cena, y fue en ese preciso momento cuando hechó de menos tener vecinos.
Al día siguiente Corbatín contrató unos vecinos con sal y fue a pedirles un poco.
¿CONTINUARÁ?

Fdo: La Tostada Insurgente

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